Vuelvo sobre el informe publicado el pasado 27 de febrero por el Consejo General del Poder Judicial titulado “Informe de víctimas mortales por violencia doméstica y violencia de género en el año 2008”.
Decía hace unos días que el porcentaje de hombres fallecidos por este tipo de violencia es del 25,6 %, y me preguntaba por qué los medios no se han hecho eco de este dato, oficial y desde luego muy documentado.
Pero hoy quiero fijarme en otro aspecto fundamental que también aparece en dicho informe: la comparación de los datos del año 2008 con los de 2007.
En 2007 el porcentaje de hombres fallecidos era del 16,1 %. Esto es, durante 2008 hubo un aumento del 9,5 % en los homicidios sufridos por hombres en el ámbito de la violencia doméstica y de género.
Los datos aparecen en la página 6 del informe, curiosamente planteados desde el punto de vista contrario: el descenso porcentual de muertes padecidas por mujeres.
Una vez más insisto en que defiendo idéntica protección para toda persona que sufre maltrato, pero no niego que estas estadísticas son muy claras: porcentualmente aumentan los hombres fallecidos y descienden las mujeres fallecidas.
¿En qué medida influye la desigualdad provocada por la Ley de Medidas de protección integral contra la violencia de género?